Tal vez la mitad de lo que he leído ha sido lectura obligada y, la verdad, el no llegar a leer más libros por propia voluntad es culpa de la falta de tiempo y el sometimiento a la voluntad y consejo del sistema, de cuya poca intención de desarrollar el interés por la letura de los niños acaba uno dándose cuenta.
Imponen libros antiguos, rudos, sin sentido para los alumnos, que en muchos casos causan aburrimiento, no únicamente del libro, sino del acto de leer. ¿Hay acaso mayor atentado contra el espíritu de la curiosidad, incitador del conocimiento y promovedor de la razón?
Es curiosa la falta de interés de los medios de comunicación por esta actividad, excepto cuando se trata de autores sumamente conocidos y con motivo de una buena campaña publicitaria para vender y apoderarse así del conocimiento y la cultura.
esta muy bien lo k escribio esta persona pero no es lo k busco lo siento.
BYE BYE BYE
XOXOXOXOXOXOXOXOXOXO
LOSER